Forma de evaluar su
aplicación.
AUDITORIA.
La manera de evaluar un organismo es a través de auditorías, las cuales
pueden ser externas o internas (autoevaluación), en estas se debe verificar los
resultados que han obtenido de acuerdo a los objetivos y metas planteados
previamente, desde el espacio legal se verificará el cumplimiento de
las normas; desde el espacio social la actitud hacia la formación, la
valoración de la formación y las repercusiones sociales de la formación; desde
el espacio económico los costes de la formación, los beneficios de la formación
y la rentabilidad; desde los pedagógico las necesidades de formación, la
planificación, la operatividad, los resultados y el plan estratégico de
formación; y desde lo organizativo la estructura y la gestión de la formación;
todo en relación con la eficacia y la eficiencia, tanto interna como externa,
de la metodología.
AUTOEVALUACIÓN.
Cada grupo debe evaluar su desempeño, tanto sus aciertos como sus errores,
para enmendarlos en la siguiente tarea a resolver. El equipo se fija las metas
y se mantiene en continua evaluación para rectificar los posibles cambios en
las dinámicas con la finalidad de lograr los objetivos.
La autoevaluación. No tiene una duración fija, puede durar entre 6 meses, un año o más. Todo dependerá
de las características de nuestra propia IE, del tiempo que le dediquemos al proceso,
de la colaboración que logremos de los miembros
de nuestra comunidad educativa, y de lo compleja que pueda ser la
recolección de la información y su
respectivo análisis.
La autoevaluación, para ser objetiva, requiere de referentes o
estándares con los cuales podremos
comparar nuestra gestión y orientarnos con respecto a lo que es considerado una
gestión de calidad.
La evaluación externa, se inicia a solicitud de las instituciones
educativas cuando consideran que están preparadas, después de haberse
autoevaluado y haber alcanzado los estándares establecidos en la Matriz de evaluación.
Es realizada por una entidad evaluadora autorizada por la IE y se desarrolla en
base a:
a) La Matriz de evaluación para la Acreditación de la Calidad de la
Gestión Educativa de Instituciones.
b) Informe de autoevaluación de la IE.
c) Información recogida durante la visita de los evaluadores.
La evaluación externa verifica que hayamos realizado adecuadamente el
proceso de autoevaluación, corrobora que hayamos alcanzado el nivel
"Logrado" en los estándares establecidos, presenta recomendaciones a
la IE de manera que podamos continuar con el proceso de mejora continua.
Finalmente, la entidad evaluadora elabora un informe que presenta ante
la IE
Lo correcto es conjugar
siempre ambos criterio para realizar una valoración adecuada, aunque en el caso
de la evaluación de alumnos, nos parece siempre más apropiada la evaluación que
emplea la autorreferencia o la evaluación criterial. El empleo de uno u otro
tipo de evaluación dependerá siempre de los propósitos de la evaluación y de su
adecuación al objeto de nuestra evaluación.
Otra clasificación atiende a diferentes criterios de evaluación. Por
tanto, se emplean uno u otro en función del propósito de la evaluación, a los
impulsores o ejecutores de la misma, a cada situación concreta, a los recursos
con los que contemos, a los destinatarios del informe evaluador y a otros
factores.
2.1.- Según su finalidad y función
a) Función formativa: la evaluación se utiliza preferentemente como
estrategia de mejora y para ajustar sobre la marcha, los procesos educativos de
cara a conseguir las metas u objetivos previstos. Es la más apropiada para la evaluación
de procesos, aunque también es formativa la evaluación de productos educativos,
siempre que sus resultados se empleen para la mejor de los mismos. Suele
identificarse con la evaluación continua.
b) Función sumativa: suele aplicarse más en la evaluación de productos,
es decir, de procesos terminados, con realizaciones precisas y valorables. Con la
evaluación no se pretende modificar, ajustar o mejorar el objeto de la
evaluación, sino simplemente determinar su valía, en función del empleo que se
desea hacer del mismo posteriormente.
2.2.- Según su extensión
a) Evaluación global: se pretende abarcar todos los componentes o
dimensiones del alumno, del centro educativo, del programa, etc. Se considera
el objeto de la evaluación de un modo holístico, como una totalidad interactuante,
en la que cualquier modificación en uno de sus componentes o dimensiones tiene
consecuencias en el resto. Con este tipo de evaluación, la comprensión de la
realidad evaluada aumenta, pero no siempre es necesaria o posible. El modelo
más conocido es el CIPP de Stufflebeam.
b) Evaluación parcial: pretende el estudio o valoración de determinados componentes
o dimensiones de un centro, de un programa educativo, de rendimiento de un
alumno, etc.
2.3.- Según los agentes evaluadores
a)
Evaluación interna: es aquella que es llevada a cabo y promovida por los
propios integrantes de un centro, un programa educativo, etc.
A su vez, la evaluación interna ofrece diversas alternativas de
realización: autoevaluación, heteroevaluación y coevaluación.
·
Autoevaluación: los evaluadores evalúan su propio trabajo (un alumno su
rendimiento, un centro o programa su propio funcionamiento, etc). Los roles de
evaluador y evaluado coinciden en las mismas personas.
·
Heteroevaluación: evalúan una actividad, objeto o producto, evaluadores distintos
a las personas evaluadas (el Consejo Escolar al Claustro de profesores, un
profesor a sus alumnos, etc.)
·
Coevaluación: es aquella en la que unos sujetos o grupos se evalúan mútuamente
(alumnos y profesores mutuamente, unos y otros equipos docentes, el equipo
directivo al Consejo Escolar y viceversa). Evaluadores y evaluados intercambian
su papel alternativamente.
b)
Evaluación externa: se da cuando agentes no integrantes de un centro escolar
o de un programa evalúan su funcionamiento. Suele ser el caso de la "evaluación
de expertos". Estos evaluadores pueden ser inspectores de evaluación,
miembros de la Administración, investigadores, equipos de apoyo a la escuela,
etc.
Estos dos tipos de evaluación son muy necesarios y se complementan mutuamente.
En el caso de la evaluación de centro, sobre todo, se están extendiendo la
figura del "asesor externo", que permite que el propio centro o
programa se evalúe a sí mismo, pero le ofrece su asesoría técnica y cierta objetividad
por su no implicación en la vida del centro.
2.4.- Según el momento de aplicación
a)
Evaluación inicial: se realiza al comienzo del curso académico, de la implantación
de un programa educativo, del funcionamiento de una institución escolar, etc.
Consiste en la recogida de datos en la situación de partida. Es imprescindible
para iniciar cualquier cambio educativo, para decidir los objetivos que se
pueden y deben conseguir y también para valorar si al final de un proceso, los
resultados son satisfactorios o insatisfactorios.
b)
Evaluación procesual: consiste en la valoración a través de la recogida continua
y sistemática de datos, del funcionamiento de un centro, de un programa educativo,
del proceso de aprendizaje de un alumno, de la eficacia de un profesor, etc. a
lo largo del periodo de tiempo fijado para la consecución de unas metas u
objetivos. La evaluación procesual es de gran importancia dentro de una
concepción formativa de la evaluación, porque permite tomar decisiones de
mejora sobre la marcha.
c)
Evaluación final: consiste en la recogida y valoración de unos datos al finalizar
un periodo de tiempo previsto para la realización de un aprendizaje, un
programa, un trabajo, un curso escolar, etc. o para la consecución de unos
objetivos.
2.5.- Según el criterio de comparación
Cualquier valoración se hace siempre comparando el objeto de evaluación
con un patrón o criterio. En este sentido, se pueden distinguir dos situaciones
distintas:
a)
En caso de que la referencia sea el propio sujeto (sus capacidades e intereses,
las metas que se había propuesto alcanzar, considerando el tiempo y el esfuerzo
invertidos por el sujeto, y teniendo en cuenta sus aprendizajes previos) o
cualquier otro objeto de la evaluación en sí mismo (las características de
partida de un programa, los logros educativos de un centro en el pasado, etc.),
estaremos empleando la AUTOREFERENCIA como sistema
b)
En el caso de que las referencias no sean el propio sujeto, centro,
programa, etc., lo que se conoce como HETEROREFERENCIA, nos encontramos con dos
posibilidades:
b.1) Referencia o
evaluación criterial:
Aquella en las que se
comparan los resultados de un proceso educativo cualquiera con los objetivos
previamente fijados, o bien con unos patrones de realización, con un conjunto
de situaciones deseables y previamente establecidos. Es el caso en el que
comparamos el rendimiento del alumno con los objetivos que debería haber
alcanzado en un determinado plazo de tiempo, o los resultados de un programa de
educación compensatoria con los objetivos que éste se había marcado, y no con
los resultados de otro programa.
b.2) Referencia o evaluación normativa:
El referente de
comparación es el nivel general de un grupo normativo determinado (otros
alumnos, centros, programas o profesores).
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